Juego en el Reino Unido
Aunque ahora tenemos la oportunidad de disfrutar de un servicio como el del casino online, así como de una oferta variada y repleta de promociones, a principios del siglo pasado ni siquiera estaba bien visto el juego en los salones que llamaríamos tradicionales.
Fue en los años veinte cuando la mentalidad puritana comenzó a abrirse un poco tanto en Norteamérica como en el Reino Unido, aunque no fue hasta mucho después cuando se popularizó. Hay que decir que hasta entonces el juego Reino Unido y en Norteamérica se asociaba a lo prohibido, con nombres célebres como Meyers Lansky, Bugsy Siegel o Al Capone, muy asociados al mundo del hampa, pero también al de las apuestas ilegales y el casino.
En el Reino Unido, aunque al otro lado del charco eran hombres como Bugsy quienes estaban instaurando esta actividad de forma progresiva, hasta el año 1961 no se legalizó el juego de casino en territorio inglés, pero sí eran habituales las partidas y apuestas ilegales en los sótanos, aparte de las fiestas privadas de los ricos.
El Acta de Apuestas y Juegos fue la base para el desarrollo del sector privado de lo que ahora conocemos por casino online y salas de juego en general.
Aunque en la actualidad hay unos ciento cuarenta casinos en el Reino Unido, en su día, con la nueva legislación y la concurrencia de americanos que deseaban introducirse en la industria, llegó a darse una cifra que superaba la franja de los mil locales.
Durante los primeros años hubo que introducir cambios en la legislación para adaptarse a la situación, que por momentos se volvía incontrolable. En 1970 desde la secretaría de Estado se trató el problema de la proliferación de bandas que se aprovechaban, entre otras cosas, de los numerosos huecos legales.
Con la introducción de las licencias de juego, la reducción del número de casinos y salas de bingo fue notable. La vigilancia por el llamado Grupo de Juego redujo el total de locales abiertos a poco más de cien.
Y lo cierto es que el mercado del juego Reino Unido es uno de los más restrictivos, a pesar de los beneficios que proporciona al país. Lo que sí se ha observado es un paulatino avance en la legislación en su deseo de adaptarse a las nuevas demandas y realidades del mercado, así como al ya consolidado y en continuo crecimiento sector del casino online.